A la hora de cuidar nuestra alimentación, somos muchos los consumidores que nos preguntamos sobre los nutrientes de los alimentos que incorporamos en nuestra dieta. Aunque muchas dietas tienden a simplificar el aporte energético y los nutrientes de los productos, no todos son iguales. El contenido de grasa presente en el jamón se puede considerar alto (alrededor de 15 gr. cada 100 gr.), esto no significa que no se trate de un alimento saludable. En el blog de hoy, respondemos: ¿es la grasa del jamón mala?

No todos los jamones son iguales

Antes de valorar los beneficios de la grasa del jamón, es necesario distinguir entre la grasa “comestible” y la “no comestible”. La grasa del jamón que se come tiende a tener un color rosáceo y está pegada a la carne. Su textura y sabor son agradables y su presencia en la carne es muy beneficiosa, pues le aporta jugosidad. Por otra parte, la grasa amarillenta que rodea al jamón no debe comerse. En los jamones de mayor calidad, esta grasa es menor. Para que nos hagamos una idea, alrededor del 50% de las partes de un jamón ibérico pertenece a partes no comestibles del jamón (hueso, grasa, etc.) , mientras que en la paletilla este porcentaje aumenta hasta el 60%.

Tipo de grasa del jamón

¿Crees que el jamón engorda por el simple hecho de contener grasas? ¿Te sorprenderías si te contásemos que algunas dietas adelgazantes incluyen jamón ibérico en sus menús? ¿A qué se debe?

Por un lado, las grasas del jamón son muy saludables pues, en un jamón ibérico, más del 70% de las grasas son insaturadas. Esto quiere decir que son grasas que nos pueden ayudar a reducir el “colesterol malo” (LDL) gracias a su gran cantidad de ácido oleico (alrededor del 60%). En este sentido, podemos comparar el tipo de beneficios con el aceite de oliva. Por este motivo, la carne de cerdo resulta más beneficiosa por su tipo de grasa que la de vacuno.

El jamón, además, contiene un aporte calórico de aproximadamente 250 kilocalorías por cada 100 gr., lo que equivaldría al aporte energético del pan – aunque deshaciéndonos del gran contenido en azúcares.

¿Qué más nos aporta el jamón ibérico?

Además de grasas cardiosaludables, el jamón ibérico nos aporta otros nutrientes, como vitaminas del grupo B (B1, B6, B12) y vitamina E. El jamón es rico en calcio, fósforo, magnesio y hierro, por lo que es perfecto para incorporar en tu dieta si sufres anemia.

¿Listo para desterrar mitos sobre la grasa del jamón? Incorpora el jamón en tu dieta de forma equilibrada y disfruta de un sabor increíble con muchos beneficios.