¿No sabes emplatar un jamón? Llegan las fiestas y todos queremos disfrutar del mejor sabor en familia. Uno de los platos estrellas es el jamón ibérico y seguramente con solo verlo se te haga la boca agua. Para mejorar aún más su atractivo, pero también su sabor, es importante conseguir un buen emplatado. Te damos todos los trucos para triunfar con tu presentación.

¿Cuál es la loncha perfecta?

corte jamón

A la hora de cortar, la loncha del jamón debería medir entre 4cm y 6cm de largo, incluyendo todo el ancho de la zona en la que estemos cortando. De esta manera, el jamón tendrá todo el sabor de la pieza. No te deshagas del tocino blanco, pues este le aportará los matices característicos del jamón ibérico. Recuerda que la loncha debe de ser traslucida, muy fina, para potenciar el sabor. Si necesitas más trucos, consulta nuestro blog sobre cómo cortar un jamón.

Uno de los cortes más populares es el sesgado o por repetición. Tras el corte, y en la misma zona, se sigue la siguiente loncha donde acabó la anterior.

Es importante que mantengas el jamón en un lugar seco y cuya temperatura oscile entre los 23ºC y lo 25ºC. De esta forma, tendrá la temperatura perfecta a la hora de servirlo.

Si has adquirido jamón envasado al vacío loncheado por nuestros cortadores profesionales, antes de consumirlo recuerda que deberás dejarlo reposar al menos durante 10 minutos a temperatura ambiente.

¿El plato importa?

emplatado de jamón

¡Claro que importa! El jamón debe llamar la atención sobre la vajilla que utilicemos. Lo ideal es utilizar colores como el blanco o el negro, sin detalles. Si no tienes ningún plato de este estilo, escoge alguno que no se vuelva el protagonista: para eso ya tenemos al jamón.

Emplatar jamón: cómo presentarlo en el plato

Siempre presentaremos las lonchas en un plato a temperatura ambiente, de modo que a la hora de consumirlas sea más sencillo separarlas. A la hora de colocarlas las lonchas de jamón, intentaremos tocarlas lo menos posible para preservar su sabor.

Colocaremos las lonchas de fuera hacia dentro, con la grasa del jamón mirando al interior. Preferiblemente, colocaremos el jamón en una sola capa, de modo que no se tapen las lonchas aunque sí queden solapadas. De esta manera, la cantidad de grasa y brillo estarán en sus niveles apropiados. ¡No te pases con la cantidad! En cada plato, aproximadamente, entran unas 20 o 25 lonchas de jamón. Si tienes previsto cortar más, lo mejor es que utilices varios platos.

Antes de servir, limpia los restos de grasa que queden en el plato. La presentación debe ser limpia para conseguir un efecto perfecto. Este es un ejemplo de Ginés Rodrigo, maestro cortador:

¿Listo para degustar nuestros jamones? Con nuestros trucos para emplatar jamón, potenciarás todo su sabor. Si aún no tienes el tuyo, consulta nuestros packs navideños y, si no te atreves a cortarlo, tienes opciones con lonchas ya cortadas.